Cultura ciclista

El túnel / parking ciclista y de color bajo Berlín

Potsdamer Platz es uno de los lugares más simbólicos de Berlín: corazón urbano antes de la II Guerra Mundial y tierra de nadie durante la Guerra Fría, se convirtió tras la caída del Muro en un laboratorio arquitectónico de la Alemania reunificada. Desde hace un año y medio, este icono estético y político también esconde un futurista aparcamiento de bicis. FOTOS: SCHNEPP RENOU

A Potsdamer Platz se va por dos razones: para coger la U-Bahn o la S-Bahn (el metro y el tren metropolitano de Berlín) o para visitar Das Center, el antiguo Sony Center, un complejo de oficinas, tiendas, restaurantes y cines que desde 2000 forma parte del paisaje berlinés.

Allí abundan turistas y ejecutivos por la superficie, gente que si no está demasiado ocupada o acostumbrada mira hacia la gran cubierta de vidrio y acero. Abajo, bajo tierra, encontrábamos hasta hace poco una galería comercial mucho menos memorable, un corredor estrecho, curvo y sin luz natural poblado por locales en declive.

Ese mismo subsuelo parece hoy otro mundo. Es un túnel brillante, rojo y violeta. Limpio, luminoso, hipnótico y lleno de bicicletas. Es el Bike Parking de Das Center am Potsdamer Platz, una infraestructura pública, gratuita y abierta las 24 horas que ofrece 280 plazas para bicis de todo tipo. El lugar perfecto para quienes llegan pedaleando a trabajar o combinan la bici con el transporte público.

Ciudad renacida

Inaugurado en octubre de 2024, el proyecto forma parte de la transformación del antiguo Sony Center, rebautizado como Das Center am Potsdamer Platz. Diseñado originalmente por Helmut Jahn y sometido a una profunda modernización impulsada por Oxford Properties Group y Norges Bank Investment Management, el objetivo fue que aquel icono de los 2000 dejara de ser un decorado espectacular para funcionar como un espacio más vivo, útil y conectado con la ciudad.

El complejo incluye el Trek Bicycle Berlin-Mitte, una tienda taller de 500m2 con bicicletas y accesorios Trek, Bontrager y Diamant.

Kinzo, el estudio berlinés de arquitectura e interiorismo responsable de diseñar el proyecto, estuvo particularmente lúcido al vislumbrar que esa pasarela (un corredor subterráneo amplio y conectado con los grandes flujos peatonales de la zona) era una oportunidad ciclista. No hacía falta ni sumar volumen ni construir estructura nueva, sino que “bastaba” con transformar ese espacio secundario en una infraestructura hecha a medida.

Bienvenidas, bicis

Si uno viene andando desde la U-Bahn o la S-Bahn, basta con cruzar la pasarela subterránea que conduce hacia el Forum de Das Center y el aparcamiento aparece casi como una extensión natural de la estación. Con la bici, la experiencia es diferente: desde la calle bajas al subsuelo a través de unas escaleras con guía, criticadas por algunos usuarios que las ven útiles para una bici urbana convencional pero menos amables con una pesada e-bike.

Las cargo bikes tienen otro acceso: hay que meterlas en uno de los dos ascensores que permiten salvar ese desnivel. Dentro, todo resulta más convincente. Hay plazas para bicis convencionales, e-bikes, bicicletas de carga y otros vehículos ligeros como patinetes o Segways. Las bicis se colocan en soportes concebidos para exprimir el espacio gracias a unos ganchos automáticos que se elevan y dejan la bicicleta aparcada en vertical contra la pared. El conjunto se completa con taquillas, puntos de carga para las eléctricas y una zona de autorreparación, lo que implica poder llegar y aparcar, cargar la batería, guardar una mochila o hasta ajustar un freno o arreglar un pinchazo.

Potsdamer Platz recibió el German Design Award 2026
Potsdamer Platz recibió el German Design Award 2026

Una infraestructura práctica, no tan mastodóntica como aparcamientos similares en los Países Bajos pero, desde luego, a la altura de lo que uno espera en Berlín. Porque eso es lo más importante: que el ciclismo urbano haya encontrado, bajo uno de los grandes símbolos de la icónica ciudad, el lugar que merecía.

Nave espacial

Lo más llamativo del aparcamiento es su aspecto: el diseño parte de una imagen muy ciclista, la sección de un neumático, y a través de esa geometría circular se conectan formas, divisiones, una iluminación radial y una atmósfera envolvente que parece el pasillo de una nave espacial. El resultado ha merecido el German Design Award 2026 en la categoría Excellent Architecture / Interior Architecture, al considerarse que el proyecto “aprovecha la movilidad sostenible como una oportunidad de diseño futurista” y con el mérito de “integrarse con naturalidad en una infraestructura existente”.