Cultura ciclista

Wim Bot lobby bicicleta Países Bajos

Hablamos con Wim Bot, el gran lobista de la bicicleta en Países Bajos: estrategia, reuniones, experiencia dedicación: durante más de veinte años, Wim Bot ha liderado la Fietsersbond, la federación de ciclistas de los Países Bajos y el lobby ciclista más poderoso del mundo. Poco después de jubilarse, Bot se sienta con Ciclosfera para compartir en exclusiva su mirada y conocimientos.

Dos décadas dan para mucho y las reflexiones de Wim Bot, durante más de dos décadas líder de Fietsersbond, la federación ciclista de referencia en Países Bajos, resumen la evolución de unas ciudades que desde fuera parecen idílicas pero que han afrontado durísimos desafíos.

Porque, para entender el “milagro” holandés, hay que comprender cómo se cocina la movilidad en La Haya, centro político del país, y cómo el histórico responsable máximo de Fietsersbond, “una especie de mano derecha del director general con todos los contactos con los partidos políticos”, tuvo que lidiar durante dos décadas con gigantes del transporte dentro de la Alianza por la Movilidad, foro que reúne a asociaciones de automovilistas, productores y el sector logístico. “Un ecosistema en el que todos quieren su trocito de tarta”, recuerda, “y el colectivo ciclista era una especie de bicho raro de izquierdas”.

Pragmático e inclusivo

“De cara a la opinión pública”, recuerda Bot, “el mensaje es siempre que todo ciudadano debe tener la opción de desplazarse como desee, pero el equilibrio se vuelve complejo al concretarse en decisiones presupuestarias”. Por eso, y a diferencia de otros activistas, él presume de haber sabido adoptar un enfoque pragmático y huir de etiquetas impuestas. “Soy un holandés común”, asegura, “que simplemente va de un punto a otro en bici y durante toda su vida ha usado ese medio de transporte”.

A Bot le preocupan las ‘Fat Bikes’, e-bikes de rueda ancha y muchas veces trucadas que se han popularizado entre los más jóvenes

En su opinión, la terminología es crucial para diseñar las políticas públicas. Por eso antepone el uso del término “usuarios de la bicicleta” antes que “ciclistas”, ya que “elimina la noción de que la bici es una mera herramienta para una actividad deportiva y la enmarca en lo que realmente es, un vehículo para fines prácticos y cotidianos”.

Una forma de ver las cosas inclusiva y que aleja al modelo holandés de miradas como la española, dominadas por el prisma de que la bici es un concepto exclusivo de hombres vestidos con licra. “Siempre decimos que hay que construir una red ciclista para cualquier persona de entre ocho y ochenta años”, explica, “y lo cierto es que cuando lo haces, todo el mundo la utiliza”.

Wim Bot ha liderado la federación de ciclistas de los Países Bajos y el lobby ciclista más poderoso del mundo.
Wim Bot ha liderado la federación de ciclistas de los Países Bajos y el lobby ciclista más poderoso del mundo.

Éxito peligroso

Aunque suene contradictorio, uno de los mayores obstáculos para el avance del ciclismo en los Países Bajos es su éxito. Al estar tan integrado, la clase política asume que no requiere más atención, y además las ciudades se han quedado pequeñas para absorber tal volumen de bicicletas.

"Las Fat Bikes causan muchos problemas en los carriles bici" (Wim Bot)

Cuestiones a las que se suma la reciente llegada de más de cinco millones de e-bikes, una tendencia cuestionable para un Bot que considera que en una ciudad holandesa no necesitas una eléctrica (“además de ser más pesadas, exigen más fuerza para arrancar”, explica). Sin embargo, son otras las bicis las que le preocupan, en concreto las llamadas Fat Bikes, eléctricas de rueda ancha que muchas veces no son más que ciclomotores ilegales movidos por aceleradores que excluyen la necesidad de pedalear.

“Causan muchos problemas en los carriles bici”, asegura Bot, que exige campañas informativas dirigidas a los padres (que desconocen los enormes riesgos financieros que asumen si sus hijos causan un percance con un vehículo trucado) y una mejor organización administrativa (“aduanas, policía, autoridades de regulación del mercado… ¡Hay tantas entidades responsables que no está claro quién tiene que hacer qué!)”.

Para entender el “milagro” holandés, hay que comprender cómo se cocina la movilidad en La Haya, centro político del país
Para entender el “milagro” holandés, hay que comprender cómo se cocina la movilidad en La Haya, centro político del país

Éxitos y oportunidades

Al repasar su trayectoria, Bot saca pecho por la creación de grandes aparcamientos ciclistas, modernos y subterráneos, en las principales terminales ferroviarias, un avance aparentemente sencillo pero que exigió años de negociaciones con ciudades y operadoras ferroviarias, al menos hasta que estas descubrieron que casi la mitad de sus usuarios llegaban pedaleando a sus estaciones.

“Comprendieron que una experiencia de aparcamiento negativa tiñe toda tu experiencia del viaje en tren”, afirma Bot, que aspira a que ahora el servicio sea gratis durante el fin de semana para evitar que las bicis de los estudiantes que vuelven al domicilio familiar colapsen las calles.

En su opinión, el otro gran hito fue la creación de las "doorfietsroutes" (rutas ciclistas fluidas), concebidas por el gobierno central bajo la lógica, puramente automovilística, de combatir los atascos reduciendo el número de coches en distancias cortas, pero que la Fietsersbond supo aprovechar para captar fondos estructurales del Estado. “Es un buen ejemplo de cómo aprovechar las oportunidades allí donde se presentan”, recuerda.

Poco después de jubilarse, Bot se sienta con Ciclosfera para compartir en exclusiva su mirada y conocimientos

Por último, le pedimos a Bot razones para ser optimistas. No lo duda: en su opinión, la espectacular transformación de una ciudad como París es “un auténtico espejo de políticas conscientes”. Esa es la última reflexión de un lobbista que, tras pasar buena parte de su vida negociando el espacio público, está cada día más convencido de que la clave del éxito radica en animar a las ciudades a perder el miedo a la bici y destinar dinero para cambiar las calles.

Y, cómo no, el casco

Aunque su uso sea minoritario en los Países Bajos y la Fietsersbond se haya opuesto con contundencia a su imposición, el debate sobre la obligatoriedad del casco sigue en la palestra. Para el colectivo, si el ciclismo en los Países Bajos es seguro… ¿Para qué hay que imponer el casco? Al otro lado de la balanza, el alarmismo y la presión de institutos de seguridad vial y el sector sanitario intentan imponer un relato del riesgo.

“Pedalear en los Países Bajos no es más peligroso hoy que hace un cuarto de siglo” (Wim Bot, Fietsersbond)
“Pedalear en los Países Bajos no es más peligroso hoy que hace un cuarto de siglo” (Wim Bot, Fietsersbond)

Bot prefiere agarrarse a las estadísticas: “Si evaluamos el número de kilómetros recorridos”, asegura, “pedalear en los Países Bajos no es más peligroso hoy que hace un cuarto de siglo”. Por eso, y aunque la federación recomiende su uso a los mayores de 70 años, rechaza la legislación que pretende hacerlo obligatorio para los menores de 18 años. “El problema es que es muy difícil ganar una discusión basada en hechos cuando lo que la mueve son los sentimientos”, concluye Bot.