Cultura ciclista

'Seguir' (Editorial de Ciclosfera #55)

Vivimos con demasiado ruido y malas noticias, sufriendo decisiones que no entendemos o que entendemos demasiado bien. Unos acumulan, bombardean y deciden por todos sin pensar en nadie más que ellos mismos, sin temblarles el pulso para destruir y exprimir. Y luego estamos nosotros: viviendo una sola vida, breve, extraordinaria y frágil.

No sabemos quién ganará ni estamos seguros de si lo que defendemos acabará imponiéndose o quedará arrinconado por el ruido y la prisa. Pero tenemos la certeza, la posibilidad y la responsabilidad de vivir de otra manera y no dejarnos arrastrar por el desánimo. Nos lo están poniendo muy fácil: si nos ofrecen comida cada vez peor y más cara, comamos otra cosa. Si nos imponen máquinas cada vez más costosas y voluminosas, movámonos de otra forma. Si nos exigen tener y gastar más, aprendamos a necesitar menos.

Haz lo que está en tu mano, y empieza a pedalear.

Obviemos las soluciones complejas, lejanas y tecnológicas cuando lo que tenemos delante es sencillo y transformador. Pensemos, por ejemplo, en la bicicleta. No como símbolo, bandera ni eslogan, sino como herramienta real y forma de cuidarnos, ahorrar y movernos con sentido. Como manera de volver a humanizar un mundo, nuestro mundo, que parece empeñado en lo contrario.

En Ciclosfera llevamos catorce años contando esto. Con viento a favor y en contra, con mejor o peor suerte, pero siempre disfrutando y creyendo. Porque seguimos conociendo a gente cuya vida cambió al subirse a una bicicleta. Porque tenemos la sensación y el deseo de estar a las puertas de algo importante. No hace falta esperar a que todo cambie o empeore para empezar a vivir mejor. No hay que soñar con que el mundo se ordene para encontrar tu sitio. Haz lo que está en tu mano, y empieza a pedalear.