
Cuando parecía que Girona no podía sorprendernos más en temas de bicicleta, aparece Banyoles, capital del Pla de l’Estany y nuevo Territori Bikefriendly. Un nido gravelero de primer orden con rutas, servicios y una personalidad propia para quienes viajan sobre dos ruedas y quieren hacerlo sin echar nada en falta.
Marca gravel
The Gravel Nest es el nombre con el que Banyoles ha reunido toda su oferta gravelera. Traducido literalmente al castellano, The Gravel Nest significa 'El nido del gravel', un concepto que empieza por el territorio. Porque hablamos de una ubicación casi estratégica para los amantes de esta práctica ciclista, al reunir lugares perfectos para alojarse y desde los que empezar a enlazar caminos. Desde las tranquilas vías verdes, la reconocida Pirinexus o, claro, la ruta que bordea el icónico Estany de Banyoles, que presume de ser el lago natural más grande de Cataluña.

En total, disponemos de de once rutas con recorridos descargables en la web, y que parten de 55km hasta recorridos más ambiciosos que superan los 140km. Muchas, muchas pedaladas para dar y disfrutar, a las que sumar innumerables servicios especializados en turismo deportivo y ya consolidados en la zona, además de la adaptación de alojamientos y locales de restauración a los visitantes ciclistas.
Carretera con calma
La oferta de asfalto alrededor de Banyoles es también enorme, pero desde el destino destacan nueve rutas de carretera especialmente concebidas para salir a rodar. Incluyen recorridos que van desde desniveles en torno a los 1.000 metros hasta jornadas muy exigentes que se acercan a los 4.000. Es lo que tiene estar en un entorno así: basta con alejarse un poco del lago para encontrar preciosas carreteras secundarias, puertos de montaña, subidas largas y trayectos adentrándose en La Garrotxa o mirando a los ojos al Pirineo.

Uno de los grandes atractivos es, claro, la tranquilidad. Banyoles permite disfrutar de la carretera lejos de la masificación de la costa e incluso del más concurrido ambiente alrededor de Girona, con desniveles para todos los gustos y rutas capaces de combinar exigencia, paisaje y muy buenas sensaciones sobre el asfalto. Y al terminar, el premio: las zonas de baño habilitadas en el lago, perfectas para soltar piernas, meterse en el agua y recordar que pocas recuperaciones saben mejor que flotar un rato después de una buena ruta.

Listos para pedalear
El contar además, desde ahora, con la certificación como Territori Bikefriendly implica una forma concreta de recibir al ciclista, que en el caso de Banyoles se traduce en una red de servicios pensada para que el viaje fluya a través de alojamientos preparados para salir pedaleando desde la puerta, espacios seguros para guardar la bicicleta, talleres, tiendas, alquiler, bares y restaurantes donde recuperar fuerzas, gimnasios y hasta centros deportivos con servicios específicos.
Contar con la certificación de Territori Bikefriendly implica una forma especial de tratar al ciclista, que se traduce en una red de servicios hecha para que el viaje fluya

Luego, además, están los detalles que todavía van más allá. Museos, una bodega local y la propia oficina de turismo se han adaptado también a las necesidades cicloturistas con aparcabicis, candados y la posibilidad de dejar alforjas o mochilas para visitar la ciudad sin cargar con todo. Esa es quizá la mejor señal de lo que se está consolidando en Banyoles, un lugar que no entiende la bicicleta como un reclamo más sino como una manera inteligente, tranquila y muy natural de descubrir el Pla de l’Estany. ¿El objetivo? Que llegues y pedalees, quieras quedarte un poco más y, antes de marcharte, ya estés pensando en volver.

Prepara bien tu ruta
Toda la información y detalles están en un mismo lugar, esperando que investigues y prepares bien tu viaje: la web oficial del cicloturismo en Banyoles es un ejemplo perfecto de cómo un portal puede resolver de forma clara cualquier duda sobre lo que te vas a encontrar. Por supuesto, todos los tracks son descargables y están disponibles en Strava, Wikilok y Komoot. ¡Visítala y pedalea!
