
El miedo a los robos siempre ha sido uno de los principales frenos al crecimiento del ciclismo urbano en España. Para solucionar este tipo de problemas, lo más recomendable es hacer un buen diagnóstico de la situación, obtener todos los datos posibles y buscar soluciones. Un método de trabajo que conocen bien en la Zikloteka, el Centro de Documentación de la Bicicleta ubicado en Donostia-San Sebastián, y donde se presentó Sustracción de bicicletas particulares en España, un estudio elaborado por las consultoras, investigadoras y expertas en movilidad ciclista Esther Anaya Boig y Jenny Douch.
Más del 14% de los ciclistas ha sido víctima de robos y los expertos proponen un registro estatal único y cambios en el código penal.
La investigación arroja datos concretos y a veces demoledores: el 14,3% de los encuestados asegura haber sido víctima de, al menos, un robo de bicicleta en los últimos cinco años. Pero el diagnóstico legal es aún más preocupante ya que, y aunque la Ley de Seguridad Vial considera a la bicicleta un vehículo, no tiene esa misma legitimación en el Código Penal que la considera un objeto, por lo que sustraer una es un “delito menor” o “hurto”. Las expertas lo tienen claro: robar bicicletas en España sale barato.

Las soluciones
En el informe se proponen dos líneas de acción “urgentes": una reforma legal que normalice el estatus legal de la bicicleta para que sea considerada como un vehículo en el Código Penal (lo que permitiría una persecución más efectiva y una sanción acorde al impacto real en la víctima) y, en segundo lugar, un registro de bicicletas estatal conectado y operando con una única base de datos.
El informe es concluyente: necesitamos un sistema esencial que permita identificar, rastrear y finalmente devolver las bicicletas sustraídas. De aplicarse estos dos cambios, podríamos observar un crecimiento exponencial de la bici en nuestras ciudades. El estudio, por lo tanto, incide en que actuaciones concretas en la normativa pueden conseguir cambios gigantescos que, finalmente, repercutirían en áreas tan dispares como la economía, el medio ambiente, la salud y hasta la educación o la infancia.

