Cultura ciclista

Ciclosfera recorre la ruta EuroVelo 8 en Málaga y Almería

Allí es todo de color azul EuroVelo. Desde el sur de Andalucía y hasta Grecia, pegada a la costa, discurre la EuroVelo 8 o Ruta del Mediterráneo. En pocos lugares tiene tanto sentido que las señales que nos guían luzcan ese inconfundible azul que identifica a estas largas rutas europeas. Nos hemos montado en la bici para disfrutarla a su paso por las provincias de Málaga y Almería. ¿Quieres conocerla?

La red EuroVelo la componen diecisiete rutas cicloturistas por toda Europa que suman entre todas ellas cerca de 90.000 kilómetros. Tres de ellas entran en España: Ruta de la Costa Atlántica (EV1), Ruta de los Peregrinos (EV3) y la Ruta del Mediterráneo (EV8). Esta última es la que hemos realizado desde Torremolinos hasta Cabo de Gata y Agua Amarga, pasando por la barriada de El Palo, el Rincón de la Victoria, la desembocadura del Guadalhorce, Retamar, Torre de Vela Blanca e Isleta del Moro, por citar solo algunas.

Siguiendo los inconfundibles tótems azules de EV8, en trayectos que nunca han superado los treinta kilómetros, nos permitía reponer fuerzas en lugares tan míticos como el Tintero: un legendario local familiar que, tras varias generaciones, sobrevive a las afueras de Málaga fiel a sí mismo y en donde a los camareros no se les pide nada, sino que son ellos quienes ofrecen los platos a voz en grito, como si se tratase de un mercado de pescado. Muy recomendable.

La EuroVelo 8 recorre la costa mediterránea desde Cádiz hasta Chipre y tiene una longitud total de 7.450km.
La EuroVelo 8 recorre la costa mediterránea desde Cádiz hasta Chipre y tiene una longitud total de 7.450km.

Hasta la arena

Uno de los grandes valores añadidos de la EV8 es la costa. Parece una obviedad, pero pedalear junto al mar con las infinitas oportunidades de bajarte en cualquier momento para pisar la arena de la playa con los pies descalzos, es algo que no ocurre en todas las rutas.

Muchas de las playas que recorre la Ruta del Mediterráneo están protegidas y el acceso a ellas, sobre todo desde primavera y hasta otoño, suele tener diferentes restricciones al tráfico, alzando, una vez más a la bicicleta, como el único medio de transporte que te permitirá visitarlas sin necesidad de largas caminatas.

Es el caso de las impresionantes playas de Mónsul o Genoveses, dos imponentes lugares que, para ser conservados correctamente, permanecen cerrados para quienes quieren acercarse en coche.

No son los únicos puntos reservados solo a ciclistas y peatones. Muchos de los kilómetros que pedalearemos por la EV8 cruzan el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, repletos de montañas volcánicas vigiladas siempre por uno de los hitos del trayecto: la Torre de Vela Blanca.

Hasta el centro

Pero las EuroVelo son cicloturistas y, como tal, conectan pueblos y ciudades de forma natural haciendo que, además de paisajes naturales, podamos disfrutar de momentos urbanitas únicos.

La Senda Litoral de Málaga nos ha plantado frente al Centro Pompidou o el Museo Ruso, o cruzar por barrios como Pedregalejo y los históricos túneles de El Cantal, convertidos en verdaderos balcones al mar, hasta llegar a la bien conservada Villa romana de Antiopa, una de las pocas donde, además de disfrutar de mosaicos y estancias recreadas, puedes oler (sí, oler) una de las salsas más famosas de la Antigua Roma: el garum.

Ya en Almería, entre la tranquilidad de los meses invernales de Isleta del Moro, las minas abandonadas de Rodalquilar, y el encanto pesquero de Agua Amarga sería más que suficiente, pero nos esperaba una buena sorpresa: el Playazo, presidido por el Castillo de San Ramón.

Aunque los tramos han sido en su mayoría tranquilos y pedaleables por prácticamente cualquier tipo de ciclista, hay todavía un tramo mucho más suave, el que discurre por la Vía Verde de Lucainena de las Torres, que te va a permitir cruzar varios puentes con vistas de foto.

Quedan muchas más postales y rincones en nuestro tintero, pero lo hacemos a propósito. Nuestra intención es que te decidas por EuroVelo 8 y nos lo cuentes. Ni siquiera te hace falta llevar bici o material: sea cual sea la población desde la que decidas salir, tendrás cerca alguna empresa que disponga de todos los servicios de alquiler y transfer que necesites.

Lo demás sale siempre a pedir de boca. No descartes usar bicicletas eléctricas. A nosotros permitieron convertir los 30 kilómetros diarios en meros paseos muy disfrutones. Y solo tuvimos que preocuparnos de seguir fielmente la señalización de la ruta, los inconfundibles tótems de color azul, azul EuroVelo, claro.