
Hay pocas ciudades tan agradables para descubrir sobre una bicicleta como París. Sus grandes avenidas, los kilómetros de carriles bici que han transformado la ciudad en los últimos años, el Sena, los puentes, los cafés... Todo invita a pedalear sin prisa. Si además lo haces sobre una bicicleta completamente nueva y todavía secreta, la experiencia adquiere otra dimensión.
Eso vivimos el pasado mes de julio: sentirnos parte de la revelación de un secreto. De una revolución y una revelación. Nada de fotografías en redes sociales, ni vídeos, ni comentarios fuera del evento. Moustache había convocado a un pequeño grupo de periodistas de distintos países para presentar una bicicleta llamada a abrir una nueva etapa para la marca, y quería que nadie conociera un solo detalle hasta el día de su lanzamiento.

¿La protagonista? La nueva Moustache Lundi 27. Con la elegancia y la personalidad que siempre han convertido a la Lundi en una de las bicicletas urbanas más reconocibles del mercado, pero también una novedad histórica. Por primera vez, una Moustache apostaba por un motor Bosch situado en el buje trasero.
"Diseñar una nueva generación de una bicicleta icónica es probablemente uno de los ejercicios más difíciles para un equipo de producto"
Después de la presentación tuvimos la oportunidad de conversar con los responsables del proyecto. Queríamos entender cómo una marca tan estrechamente vinculada a los motores centrales había terminado apostando por una arquitectura completamente distinta. La respuesta fue clara: no se trataba de cambiar la filosofía de Moustache, sino de ampliar su alcance. Como nos explicaron en París, el objetivo era hacer que la experiencia Moustache llegara a más personas sin renunciar a la calidad, al diseño ni al placer de conducción que siempre han definido a la marca. También nos sorprendió la comparación que utilizaron para describir el proyecto. Rediseñar una Lundi, nos dijeron, es como actualizar un icono como el Mini o el Fiat 500, evolucionar algo sin perder aquello que hizo que la gente se enamorara de él desde el primer día.
"No queríamos fabricar una bicicleta con un motor de buje. Queríamos construir una auténtica Moustache"
Es ahí donde reside una de las grandes satisfacciones de esta bicicleta. A los pocos minutos de empezar a pedalear uno deja de pensar dónde está colocado el motor, porque lo único que percibe es una bicicleta natural, silenciosa, cómoda y extraordinariamente agradable de conducir.
El nuevo Bosch Hub Drive demuestra hasta qué punto ha evolucionado esta tecnología. La asistencia resulta suave, progresiva y muy intuitiva, alejándose por completo de la imagen que muchos usuarios siguen teniendo de los motores de buje tradicionales. Los propios ingenieros de Moustache reconocen que ellos mismos quedaron sorprendidos durante el desarrollo. Según nos contaron, el nivel de refinamiento alcanzado por Bosch les permitió mantener intactos los estándares de calidad que siempre han exigido a cualquiera de sus bicicletas.
"Si dentro de unos años podemos decir que hemos acercado la experiencia Moustache a más personas sin renunciar al diseño ni al placer de conducción, habremos conseguido exactamente lo que buscábamos"
Tras varias horas recorriendo París, resulta fácil entender el optimismo con el que Moustache habla de esta nueva Lundi 27, que abre una nueva puerta para quienes buscan una bicicleta urbana premium, elegante, fiable y ahora también más accesible.
La nueva Lundi 27, son su motor en el buje trasero, sigue siendo una Lundi en cada detalle. Su inconfundible silueta, el característico manillar Moustache, la sensación desde hace más de una década de que, aunque ya hayas llegado a tu destino, te gustara seguir pedaleando. Hacerlo precisamente en París, entre calles que parecen hechas para las bicicletas y con el privilegio de descubrirla antes que casi nadie, desde luego convirtió esta prueba en una experiencia difícil de olvidar.


