
Enseñar a alguien a montar en bicicleta requiere paciencia, un lugar adecuado y saber acompañar sus primeros intentos. Organizar un bicibús exige coordinar a familias, estudiar recorridos y conseguir que la iniciativa tenga continuidad. Detrás de cada persona que empieza a pedalear suele haber bastante trabajo que apenas se ve. Las asociaciones ciclistas llevan años haciéndolo y acumulando un conocimiento que puede ahorrar muchas dudas a quien quiera empezar.
ConBici, la Coordinadora en Defensa de la Bici, ha recogido parte de esa experiencia en dos documentos complementarios: la Guía de Buenas Prácticas para el Fomento del Uso de la Bicicleta y el Kit Metodológico de Talleres Dirigidos a Colectivos Priorizables. Ambos se presentaron el martes 20 de octubre en un encuentro online dirigido especialmente a las administraciones públicas.
ConBici ha recogido 419 experiencias con aportaciones de más de un centenar de personas vinculadas a la promoción de la bicicleta
La Guía y el Kit pueden descargarse en esta página de ConBici. Están pensados para asociaciones, organizaciones sociales, personal técnico y responsables municipales que quieran facilitar el uso de la bicicleta y busquen experiencias en las que apoyarse.
El conocimiento que nace en los barrios
Los materiales forman parte del proyecto Territorios ConBici: Coordinación en red para el cambio sostenible. Según explica la coordinadora, su elaboración ha partido de un proceso participativo que recogió 419 casos identificados como experiencias de éxito, con aportaciones de más de un centenar de personas vinculadas a la promoción ciclista.
Ese trabajo reúne iniciativas de escalas y características muy distintas. Hay biciescuelas, talleres de mecánica, proyectos de bicicleta compartida y de segunda mano, rutas reivindicativas, actividades comunitarias y propuestas de cicloturismo rural. También experiencias destinadas a acercar la bicicleta a personas que encuentran más dificultades para utilizarla.
Compartir ese conocimiento tiene una utilidad muy concreta: permite conocer lo que otros han hecho antes de decidir cómo organizar una actividad propia. Para una asociación con pocos recursos o un ayuntamiento que prepara su primer programa de formación ciclista, disponer de referencias puede ayudar a elegir por dónde empezar y con quién colaborar.
Una guía para asociaciones y ayuntamientos
La Guía combina un análisis del contexto con argumentos técnicos y fichas de experiencias. Estas últimas se organizan en tres ámbitos: el trabajo colaborativo, las actividades y proyectos, y las medidas que pueden impulsar las administraciones públicas.
El primero se ocupa de cuestiones tan necesarias como coordinar un equipo, obtener recursos económicos u organizar reuniones. El segundo recoge propuestas de formación, sensibilización, inclusión, ocio y cicloturismo. El tercero aborda actuaciones institucionales para favorecer los desplazamientos en bicicleta.
La intención es que cada entidad pueda conocer cómo se han desarrollado esas experiencias y estudiar su adaptación a otro lugar. Una iniciativa necesita encajar en los recorridos, los recursos y la vida cotidiana de las personas a las que se dirige. Ese trabajo de adaptación forma parte de la propuesta.
«No se trata de copiar buenas prácticas, sino de aprender de ellas para construir políticas ciclistas adaptadas a cada territorio», señala ConBici en su presentación.
Un kit para llegar a quienes encuentran más barreras
La segunda publicación se centra en el diseño de actividades para facilitar el acceso a la bicicleta. El término «colectivos priorizables» de su título engloba a la infancia y la adolescencia, las mujeres, las personas mayores, las personas con discapacidad y la población con menos recursos económicos.
El punto de partida es que las oportunidades para pedalear están repartidas de forma desigual. Las barreras económicas, sociales y de accesibilidad requieren respuestas distintas, y una actividad debe tener en cuenta a quién quiere llegar desde el momento en que se organiza.
El Kit ofrece recursos para poner en marcha biciescuelas, talleres de autorreparación, rutas lúdicas, En Bici Sin Edad y bicibuses
El Kit desarrolla cinco iniciativas: biciescuelas, talleres de autorreparación, rutas lúdicas, En Bici Sin Edad y bicibuses. Para facilitar su puesta en marcha, reúne metodologías, recursos y materiales de apoyo basados en experiencias de la Guía.
Su interés está en ayudar a preparar actividades que respondan a esas necesidades. Aprender a montar, adquirir autonomía para reparar una avería o participar en una salida compartida son formas diferentes de acercarse a la bicicleta. Contar con personas preparadas para acompañar cada proceso puede ser decisivo para que alguien se anime y quiera continuar.
Del colectivo ciclista a la política municipal
La presentación de los documentos contó con Belén Calahorro, coordinadora del equipo técnico de ConBici, que explicó el proceso de recopilación y elaboración. También participaron Cristina Llorente, coordinadora general de la entidad, y Silvia Casorrán, secretaria general de RedBici.
ConBici quiere que las publicaciones lleguen especialmente a las administraciones integradas en la Red de Ciudades y Territorios por la Bicicleta y en la Federación Española de Municipios y Provincias. La conexión entre el conocimiento de las asociaciones y la capacidad de actuación municipal es uno de los propósitos del proyecto.
Para los ayuntamientos, estas experiencias ofrecen referencias con las que preparar programas y buscar colaboradores. Para los colectivos, documentar su trabajo permite compartir lo aprendido y explicar mejor qué necesitan para desarrollarlo. La continuidad de una biciescuela o de un taller depende también de cuestiones muy prácticas: disponer de espacios, materiales, tiempo y personas que puedan sostener la actividad.
El proyecto Territorios ConBici cuenta con financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Dónde descargar la Guía y el Kit
Los dos documentos están disponibles en la página de descarga de la Guía de Buenas Prácticas y el Kit Metodológico de ConBici, donde se explica el contenido de cada publicación y se ofrecen los enlaces para acceder a ellas.
Para quien esté preparando una actividad, buscando referencias para su municipio o intentando ampliar el alcance de su asociación, es un buen sitio por el que empezar. Detrás de esas páginas hay personas que ya han organizado grupos, enseñado a pedalear y buscado soluciones sobre el terreno. Ahora comparten lo aprendido para que otros puedan dar el siguiente paso.