Cultura ciclista

Renfe y Brompton se alían para dinamizar la intermodalidad

La operadora ferroviaria Renfe y la marca británica de bicicletas plegables Brompton han lanzado una campaña conjunta para fomentar los desplazamientos diarios en los trenes de Cercanías. El servicio permite disponer de una Brompton C Line con seguro y mantenimiento incluidos desde 41€ al mes.

La unión parecía más que lógica. Renfe y Brompton han unido fuerzas para presentar una solución pensada específicamente para resolver la famosa "última milla" en los desplazamientos cotidianos, es decir, transformar los trayectos entre el hogar, la estación y el centro de trabajo o estudios, ofreciendo la mejor alternativa para reducir el uso y dependencia del coche privado y, de paso, descongestionar las ciudades.

EL modelo de suscripción es flexible y permite disfrutar de una Brompton C Line de cuatro velocidades con manillar intermedio por una cuota de 41€ al mes en contratos de un año, o de 49€ si se opta por una suscripción de seis meses. Una de las grandes ventajas de este paquete es que incluye un seguro contra robo y daños, una revisión anual completa y la entrega del vehículo directamente en el domicilio del cliente en un plazo de entre tres y cinco días. Una vez finalizado el periodo contratado, el usuario tiene la libertad de renovar la suscripción, devolver la bicicleta o adquirir una nueva aprovechando un descuento especial.

Esta alianza busca transformar los trayectos diarios facilitando una intermodalidad real y reduciendo la dependencia del coche gracias a la flexibilidad de la bicicleta plegable

Al ser plegable, la Brompton permite transportarla en cualquier vagón (o, mejor dicho, coche, por ser más fiel al lenguaje ferroviario), eliminando de paso preocupaciones de aparcamiento en el destino final. Renfe aprovecha para recordar que esta solución "es clave para seguir reduciendo la huella de carbono", subrayando que sus emisiones de gases de efecto invernadero son "hasta 35 veces inferiores a las del automóvil".

Con esta alianza se pone en marcha un nuevo modelo (cada vez más común en el resto de Europa) y se impulsa un cambio de hábito social más saludable, eficiente y plenamente integrado en el ecosistema de la movilidad sostenible en España.