Paco López, el '¿Dónde está Wally?' de la Pamplona rebelde, ecologista y ciclista

Multitudes en bicicleta, crítica social ácida y un nivel de detalle que roza lo asombroso. Catorce años después de que nos dejara, el universo gráfico y militante del dibujante navarro Paco López sigue siendo una crónica impagable de las calles que queríamos conquistar. Muchos de sus carteles están expuestos en Pamplona.

Mayo del 82. Pamplona. El sol brilla en un cartel amarillo donde una mujer sonriente, con una flor en la boca, avanza decidida sobre una bicicleta de paseo. Al fondo, una camioneta amenazante, con aspecto de pocos amigos.

El lema es directo, casi un manifiesto fundacional de lo que años más tarde defenderíamos muchos: "Hiri habitagarri baten alde / Por una ciudad habitable". La firma el cartel, abajo a la derecha, con un trazo inconfundible: Paco López. Otro detalle firma la obra. La omnipresente cajetilla de tabaco que aparece en todas sus ilustraciones.

Cartel de la Martxa Ciclista de Mayo de 1982.
Cartel de la Martxa Ciclista de Mayo de 1982.

Paco López (Pamplona, 1947–2008) fue más que un dibujante autodidacta con una mente profundamente inquieta. Fue un hombre de contrastes fascinantes. Estudió Medicina y llegó a ejercer como médico en la antigua cárcel provincial de la capital navarra, ganándose el afecto de los reclusos. Le apasionaba la paleontología, coleccionaba cómics de todo el mundo y sables japoneses, pero, sobre todo, dibujaba de manera obsesiva. Aunque se ganó la vida en la publicidad o colaborando en la mítica e irreverente revista TMEO, su legado más icónico y querido se colgó en las paredes de miles de hogares vascos y navarros en forma de calendario.

Entre 1982 y 1990, Paco López ilustró los míticos calendarios de los Comités Antinucleares y Ecologistas. En ellos, recreó con un detallismo que rozaba la locura los rincones más emblemáticos de Pamplona y su comarca. Pero no eran paisajes estáticos: estaban abarrotados de vida, protestas, bicicletas y una altísima dosis de crítica social. Carteles que, además de lanzar un mensaje, ejercían un atractivo especial, un magnetismo que invita a quedarte mirando un rato para tratar de descubrir el mayor número posible de detalles, de guiños, de mensajes ocultos… una (casi) infantil manera de contar cosas más allá del leitmotiv principal de la obra.

"I Lilaketa" (Paco López)
"I Lilaketa" (Paco López)

Multitud

El estilo de López entronca directamente con la gran tradición de dibujantes de multitudes como Opisso, Bellón o Josep María Blanco. De hecho, el navarro se adelantó varios años al célebre ¿Dónde está Wally? de Martin Handford. Mirar uno de sus calendarios u hojas informativas exige una observación detenida que siempre encuentra premio: un mensaje oculto, un guiño político, un músico reconocible del momento o un vecino de lo Viejo que solo su círculo íntimo sabría identificar.

La espectacular ilustración para el calendario de 1982 es un buen ejemplo de ello: una marea humana en bicicleta toma un frondoso pasillo verde, dejando atrás las humeantes chimeneas de las centrales térmicas y un colapso automovilístico que puebla la gran urbe.

En el de 1984, la mítica Plaza del Castillo se convierte en un maravilloso festival urbano donde conviven tiendas de campaña, pancartas antimilitaristas, huertos en los tejados, artilugios voladores y, por supuesto, personas pedaleando libres. Es la utopía de “la ciudad para las personas”, dibujada a plumilla y color saturado cuatro décadas antes de que se pusieran de moda conceptos como las "supermanzanas".

Amor y "gratis total"

"Durante más de veinte años hizo ilustraciones para carteles de iniciativas y protestas populares, fiestas, calendarios y panfletos diversos. Salvo en contadísimas ocasiones, sin cobrar, claro", recordaba su compañero de batallas Ernesto Murillo en las páginas del TMEO tras el fallecimiento del artista a los 60 años. "Porque Paco López era un aficionado: solo hacía lo que le gustaba y cuando tenía ganas, sin regatear el trabajo. Ese comportamiento para consigo mismo, y por tanto para con el lector, es lo que llena sus dibujos de algo que no abunda mucho: alma".

Calendario de 1982 (Paco López)
Calendario de 1982 (Paco López)

Esa militancia desinteresada y libre dio forma a un patrimonio gráfico excepcional. Su obra, ahora recopilada con mimo por su compañera, la veterana activista feminista Txus Elizondo, y su hija Nerea, no solo es una crónica impagable de los movimientos sociales, vecinales, ecologistas y feministas (como el icónico cartel de la I Lilaketa de la Comisión 8 de Marzo) que agitaron los ochenta y noventa en Pamplona. Es, ante todo, el reflejo de un hombre al que le gustaba pasear, observar su ciudad, indignarse con las injusticias y sonreír imaginando un mundo más amable, más verde y con muchas, muchísimas más bicicletas.

No te lo pierdas

Muchas de las ilustraciones de Paco López están ahora expuestas en Antartika Kultur (calle Mayor 53, Pamplona) junto con carteles históricos de la Masa Crítica, la red de bicis solidarias para jóvenes migrantes Bizisare y el nuevo Triciclo Comunitario Sonoro de Iosu Marti y DJ Reimy (Marabiyak Sound). ¡Muy recomendable!